Hace un año caíamos en la guardia y después de varios controles y un urocultivo de días atrás nos daba el positivo de una infección urinaria en curso, sin síntomas, que luego terminó convirtiéndose en una acidosis metabólica, un mes de terapia intensiva, mi nene dormido entubado sin que pudiera hacerle upa, un paro cardíaco de un minuto y medio, miles de estudios, vías, pinchazos... Después de vivir esa pesadilla, con un bebé de seis meses, nada pero nada me resulta perturbante. Ni siquiera, su posterior operación de reimplante ureteral fue tan traumatico como lo vivido en abril del 2024. Todo lo que vivimos después de eso es un regalo. Nathan es un regalo. Cuando ya pensé que no podía tener más bebés, él vino para mostrarme qué a los 42 años aún se podía. Cuando creí que lo perdía, él se quedó para mostrarme que quería vivir. Cuando me quedé sin leche, él hizo que nuestra lactancia aún siga siendo una maravilla... Y nada de todo esto hubiera sido posible sin el sostén de su...
27 de abril. Cumplías 7 meses. Y te tocó una resonancia. Una nueva imagen en mi cabeza que será difícil de sacar: el momento en que quedaste completamente anestesiado en mis brazos. La anestesia tardó sólo 5 segundos en hacer efecto. En 5 segundos nuevamente sentí perderte. Me dejan ver todo lo que te hacen. Te tratan con suavidad. Te colocan varias cosas, entre ellas, te tapan los ojos y la boca te la mantienen abierta. También me dejan ver la computadora donde aparecen tus imágenes y pueden ver tu interior. Me duele el pecho. Y los pies. Estuve mucho tiempo parada hoy. Y dormí apenas una hora desde ayer. Ya pasaron 40 minutos y creo que me dijeron que esto duraba media hora o quizás eso quise escuchar. Aprieto tu chupete. Siguen pasando los minutos. Y te sacan de ahí. Te pasan a una camilla. Te acercan a mí. Me piden que espere a que despiertes. Puedo estimularte. Abrís los ojos. Y ahí estoy. Ya te lo dije anteriormente: cerralos tranquilo, que cada vez que los abras...
Comentarios