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Momentos

Llorar solo. Cuando nadie te ve. Cuando las lágrimas lastiman el alma. Cuando ya no podés respirar. Muchas preguntas. Ninguna respuesta. Uno no recibe lo mismo que da. A veces recibe más dicha, a veces más desgracias. Estas últimas desgarran, más que nada en el mundo cuando se trata del dolor de los que más queremos. Descargarse. Materia clave para el descanso de la mente. Descargarse de la manera que se pueda. Llorando solo, llorando acompañado. Caminando, eliminando fuerzas. Abrazando fuerte a los que amamos. Así estamos, Nina, Brenda y yo abrazadas, acompañándonos en este difícil momento. Creemos que vamos a salir adelante, hemos pasado por cosas peores. No todo depende de nosotras, pero lo vamos a lograr. Llorar solo. Cuando nadie te ve. Hace bien, de vez en cuando, hace bien.

"How did I fall in love... con ustedes?"

Año 2001. No hace falta contextualizar. Alguien me dice: "Che Cin, escuché que vienen los Backstreet Boys..." y por mi cuerpo miles de sensaciones. "Tengo que ir a verlos, como sea". Ahorros en cero. Tres entradas por comprar (y encima una promesa por cumplir). Natalí y yo pusimos un poco y convencimos a Cly de que nos preste sus ahorros. Juntamos los 90 pesos (cada entrada salía 30, habíamos elegido Platea Alta sin numerar, para verlos "un poco más cerca" que los que compraban Popular). "Los venden en un local de Lomas", dijo papá, y allá fuimos. Yo tenía pensado invitar a mi hermana Natalí un helado, para volver festejando nuestra compra. Llegamos al local y pedimos tres entradas. A la hora de pagar nos dicen: "En total son 102 pesos". (Eh? What? Qué rompimos?) "¿Pero no eran 30 pesos cada entrada?", pregunté indignada. "Claro", me responden y agregan "Pasa que también tenés que pagar 4 pesos por cada, por los...

This Is Us

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Si cuando tenía 16 años alguien me decía que a mis 30 iba a tener el honor de darles la mano a los Backstreet Boys, no le creía ni de casualidad. Recuerdo que todo empezó con Belén que me insistía para que mire un video en “The Box”. “A vos Cintia, que te gusta siempre lo mismo que a mí, te van a encantar”, dijo. Belén es la mejor amiga de mi hermana Natalí y tiene 4 años menos que yo. Llámenlo como quieran: o a ella le gustan las cosas de gente más grande o a mí me gustan las cosas de gente más chica (risas obvias). La cosa es que finalmente vi el video “We’ve got it goin’on” y no sólo me gustaron, sino que fui por más. Entonces busqué el video de “Get Down” y después morí con “Quit playin’ games”. ¡Me estaba transformando en una fan de los Backstreet Boys! Al poco tiempo ya tenía dos discos de BSB y estaba esperando la llegada al Parque de la Costa. Una locura total. Fuimos con mis dos hermanas y mamá a verlos. Hicimos la fila desde la madrugada y pese a eso, no logramos ...

Fobia

Hace una semana que siento la fobia. Nunca antes había sentido algo así. Te paralizás. Te quedás sin aire. Los dedos de mis pies se ponen duros. Mis manos no dejan de temblar. Desesperación y lágrimas. Sólo el que siente fobia lo entenderá. Yo lo entiendo, desde hace una semana.

El Colegio

Empezaron las clases. Vuelven a volar por mi vereda los papelitos de Rodhesia, los paquetes de figus, los horóscopos de Bazooka, algún que otro lápiz perdido... y vuelvo a escuchar los gritos en horario de entrada y salida... el timbre del recreo... Empezaron las clases... vuelven los recuerdos vividos en ese colegio que veo desde la puerta de mi casa. Mi colegio primario, que me dio la posibilidad de conocer a las mejores personas a lo largo de mi vida. ¡Qué chiquitos éramos! ¡Y qué traviesos! Recuerdo que jugando a "la pareja voladora" a Romina se le rompieron los dientes y después de ese día, no jugamos a ese juego nunca más. Recuerdo que la profe de música se llamaba Celia, se pintaba los labios de rojo furioso y nadie quería que le deje marca con sus besos. También recuerdo su piano y que desafinaba un montón. Recuerdo los "sanguchitos" de salame que nos comíamos en los recreos en el kioskito atendido por alguna de nuestras madres; a l a señora que limpiaba el ...

Hoteles que reciben mascotas

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Si bien no son la mayoría, hay excepciones donde no sólo se los tolera, sino que son bienvenidos. Te contamos cuáles son. Sumá tu comentario. Un perro listo para emprender el viaje EN SALTA Las Moras. www.lasmorashotel.com.ar Habitaciones y departamentos en San Lorenzo, en las afueras de Salta. Los perros suelen ser ubicados en los departamentos con balcón. Sin cargo adicional. Estancia Chimpa. www.estanciachimpa.com.ar Teresita Nanni, la anfitriona, tiene varios perros “ratoneros”, muy usados en las bodegas, que andan libres por el campo y la acompañan en las cabalgatas a Los Médanos de Cafayate. EN CÓRDOBA Casasviejas. www.casasviejaslodgespa.com Un verdadero lujito en las afueras de La Cumbrecita, sus dueños Graciela y Toto Vázquez tienen una caniche toy que es la razón de ser de la buena acogida a los pichichos ajenos. “Un perro que viaja hasta aquí, es siempre un perro bien educado”, justifica Toto. EN LA COSTA Altué. www.altue.com.ar Importante complejo de Mar de las Pampas ...

Romper el molde

Aún no puedo creer que exista gente ingrata. Aún no puedo creer que siga pretendiendo que no existieran. Pero sí, lo pretendo. Al menos con la gente que me rodea. Estos últimos días tuve una sensación horrible, de ingratitud insana, en personas que creo haber ayudado alguna vez. No quiero confundir. Uno ayuda sin esperar nada a cambio, pero si existe algo que se devuelve ante un gesto de colaboración, lo que menos se espera es que sea una ironía, una mala respuesta, una mirada pesada. ¿Será que soy yo la que va por otro carril? ¿Será que lo que yo creo bien está mal? Tal vez esté confundiendo términos y deba comprender que no todos estamos en la misma línea de fuego. Pero me cansa comprender e ir comprendiendo al mundo. Me sobrepasa la idea de entender que todo tiene un motivo y por eso tengo que aguantar hasta lo inaguantable. Hay momentos y situaciones que te llevan a romper el molde. Y creo que estoy pasando por uno de ellos.